La recolección del açaí es una etapa clave para garantizar la calidad del fruto. Se basa en los conocimientos locales, transmitidos de generación en generación en la Amazonía, y en unas condiciones de recolección muy específicas.
Desde el momento en que los recolectores trepan a las palmeras hasta las primeras etapas tras la cosecha, cada paso tiene un impacto directo en la frescura, la textura y las propiedades nutricionales del açaí.
A continuación te presentamos los 7 pasos clave de la recolección del açaí, así como los compromisos de Nossa! para garantizar la calidad, el impacto social positivo y la sostenibilidad.
¿Cómo crece el acai?
En primer lugar, el açaí, una fruta con múltiples beneficios, es muy apreciada por sus propiedades nutricionales. El açaí procede de una palmera que crece de forma natural en las zonas inundables de la Amazonía.
Antes de consumirse en forma de bol de açaí, batido o zumo —que no son más que algunas de sus aplicaciones—, esta fruta recorre un largo y minucioso proceso. Su intenso sabor y su textura única son el resultado de un saber hacer tradicional y de una logística perfectamente controlada.
Garantizamos una trazabilidad total desde la zona de recolección y estos son nuestros compromisos:
- Nuestro acai cuenta con certificación ecológica, y una parte de nuestra producción cuenta con certificación de comercio justo (norma Fair for Life). El 100 % de nuestro acai se recolecta en el bosque, en parcelas gestionadas según un modelo agroforestal.
- Nuestro açaí se selecciona por su sabor, color y aroma. Desgranamos el fruto entre 24 y 48 horas después de la cosecha para conservar todas sus cualidades gustativas y nutricionales.
- Las fábricas con las que trabajamos cumplen con los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria (certificaciones FSSC 22000 o IFS)
Elegir el acai Nossa significa optar por un producto saludable y de primera calidad, al tiempo que se contribuye a la protección de la Amazonía y sus pueblos.
Las diferentes etapas de la producción del acai
Tras la cosecha, el açaí debe procesarse rápidamente para preservar su calidad. Dado que el fruto es muy frágil, cada etapa se supervisa con precisión para evitar cualquier deterioro.
Desde la selección de las bayas hasta las primeras transformaciones, el proceso sigue una serie de pasos rigurosos, diseñados para garantizar un producto estable, seguro y fiel a la fruta original.
Estas son las diferentes etapas de la producción del açaí:
Comprobar la madurez
La recolección del açaí solo puede realizarse en un momento concreto. Los recolectores observan el color de los frutos: cuando adquieren un tono morado oscuro, casi negro, se consideran maduros.
En esta fase, las bayas han alcanzado su máximo potencial en cuanto a sabor, textura y valor nutricional. Una cosecha demasiado temprana o demasiado tardía afecta directamente a la calidad del producto final.

Subir a la palmera
Las bayas de acai crecen en racimos en las palmeras, a una altura de entre 2 y 10 metros del suelo. Para recolectarlas, los recolectores utilizan una pértiga o trepan a los árboles. Para trepar a los árboles, los recolectores de acai solo necesitan un trozo de cuerda que les ate los pies.
Antiguamente, estos trozos de cuerda se fabricaban con hojas de açaí enrolladas sobre sí mismas y anudadas en forma de círculo; a esta herramienta se la conoce como «peconha», de donde proviene el nombre del recolector de açaí, el «peconheiro».
Cada año, Nossa! está presente sobre el terreno durante la cosecha, en contacto directo con las cooperativas asociadas.
Reducir las raciones
Una vez en lo alto de la palmera, el recolector corta los racimos de bayas con un cuchillo o un gancho.
Cada racimo puede pesar varios kilos, a veces hasta 10 kg. El movimiento debe ser preciso para evitar dañar los frutos o la palmera, y para garantizar que los racimos caigan al suelo de forma segura.

Recoger y clasificar la fruta
Los racimos caen al suelo, normalmente sobre una lona o en una zona despejada. A continuación, los recolectores separan las bayas de las ramas.
En primer lugar, se realiza una selección in situ para descartar los frutos dañados, demasiado maduros o de calidad inferior. Esta etapa es fundamental para garantizar una base sana desde el principio.

Guardar en cestas
A continuación, las bayas seleccionadas se colocan en cestas tradicionales, a menudo de fibras naturales.
Estos recipientes permiten que la fruta respire y evitan que se aplaste, a diferencia de los recipientes herméticos. Además, reducen el riesgo de fermentación prematura.

Transporte
Los recolectores transportan las cestas a pie a través del bosque y luego por los ríos, a veces durante varios kilómetros.
El trayecto puede incluir tramos a lo largo de ríos o por terrenos difíciles. Esta etapa requiere tiempo y una buena organización logística para transportar rápidamente la fruta.

Llevarlo al punto de recogida
A continuación, las bayas se transportan, a menudo en barco, hasta un punto de recogida o una cooperativa.
Se venden rápidamente para que las recojan las unidades de transformación locales. Este plazo es crucial: el açaí comienza a deteriorarse pocas horas después de la recolección, de ahí la necesidad de un procesamiento rápido (por lo general, en menos de 24 horas).

Nuestro equipo en Brasil ha seguido cada paso de la recolección del açaí, directamente sobre el terreno en la Amazonía. Desde la recolección en lo alto de las palmeras hasta el transporte de las bayas, este vídeo te muestra de forma concreta cómo se lleva a cabo la recolección.
Descubre nuestro vídeo explicativo sobre la recolección del acai
Transporte a la fábrica
Una vez recolectadas, las bayas de acai se transportan rápidamente a las plantas de procesamiento locales. Esta etapa es fundamental para preservar su calidad y evitar cualquier deterioro.
Para entender cómo se transforma posteriormente el açaí en puré, consulta nuestro artículo dedicado a latransformación del açaí en la fábrica.
El apoyo de Nossa sobre el terreno

Una trazabilidad y una supervisión estrictas sobre el terreno
Nuestro equipo de RSE en Brasil está presente sobre el terreno durante toda la cosecha. Supervisa los procesos, controla las prácticas y presta apoyo diario a las cooperativas.
También colaboramos con las cooperativas con la ayuda de Nilma, nuestra técnica en agrosilvicultura. Ella forma y asesora a los recolectores de açaí para optimizar la cosecha y la logística.
Un compromiso humano concreto
Visitamos a las familias de recolectores e identificamos las necesidades en materia de equipos de protección.
Hasta ahora, hemos entregado más de 100 kits de protección para la recolección a las cooperativas con las que colaboramos. Estos kits incluyen, entre otras cosas, guantes, botas, ropa de trabajo, etc.
También organizamos talleres de sensibilización sobre buenas prácticas agrícolas, seguridad, gestión colectiva de los ingresos y cumplimiento de las especificaciones técnicas.
Una política de tolerancia cero
Nuestro compromiso es claro: en caso de incumplimiento de nuestros requisitos (trabajo infantil, empleo de personas no declaradas, incumplimiento del pliego de condiciones o de las normas de certificación), Nossa! interrumpe inmediatamente la colaboración con la cooperativa en cuestión.
Esta vigilancia permite garantizar no solo un açaí de calidad, sino también un impacto social justo y ético.
Lo que hay que saber sobre la cosecha de açaí en la Amazonía
Elegir Nossa! es optar por un açaí saludable, sabroso, sostenible, ético y 100 % trazable.
Detrás de cada bol de açaí se esconde un ecosistema vivo, un bosque protegido y comunidades que reciben apoyo.
¿Cuándo se cosecha el açaí?
La cosecha del açaí tiene lugar principalmente durante la estación seca en la Amazonía, entre agosto y diciembre. Es en esta época cuando las bayas alcanzan la madurez.
¿Cómo saber si el açaí está maduro?
Las bayas de acai se recolectan únicamente cuando adquieren un color morado oscuro, casi negro. Este color indica que han alcanzado la madurez y están listas para consumirse.
¿Por qué se recolecta el acai a mano?
La recolección se realiza íntegramente a mano, ya que las palmeras son altas y se encuentran en zonas de difícil acceso. Esto permite además preservar los árboles y seleccionar únicamente las bayas maduras.
¿Por qué hay que procesar el açaí rápidamente?
El açaí es una fruta muy delicada que se oxida rápidamente tras la cosecha. Debe procesarse en un plazo de 24 horas para conservar sus propiedades nutricionales y su sabor.