El fruto del dragón es una fruta tropical no solo deliciosa, sino también rica en beneficios para la salud.
Verdadera tendencia en el mundo de la alimentación saludable, sus bonitos colores y sus beneficios conquistan cada vez a más aficionados a los superalimentos. Ya sea en pitayas bowls, en smoothies o como postre, esta fruta tropical se consolida como un imprescindible de las recetas actuales.
¿Por qué se llama a esta fruta «fruto del dragón»?
El nombre de fruto del dragón proviene de su aspecto único. Su piel escamosa, roja o amarilla, recuerda a las escamas de un dragón.
Esta fruta es originaria de América Central. El fruto del dragón se cultiva en numerosas regiones tropicales y subtropicales, especialmente en el Sudeste Asiático.
Esta fruta es el fruto del cactus Hylocereus, una planta que produce magníficas flores, a menudo llamadas «flores de luna», porque solo se abren por la noche.
¿Por qué ofrecer fruto del dragón en una carta profesional?
El fruto del dragón ofrece numerosas posibilidades en restauración y snacking. Su principal ventaja reside en su color, que permite crear recetas inmediatamente reconocibles y fotogénicas.
Puede utilizarse, entre otras cosas, para:
- elaborar smoothie bowls;
- preparar smoothies y bebidas afrutadas;
- crear postres y vasitos;
- aportar un color natural a ciertas preparaciones;
- proponer una alternativa original a las recetas a base de açaí.
Para los profesionales, el formato congelado también permite trabajar con la fruta independientemente de su estacionalidad y disponer de una base lista para usar.
¿Cómo preparar el fruto del dragón?
El fruto del dragón puede integrarse en distintas ocasiones de consumo. En una cafetería, puede convertirse en la base de un smoothie bowl colorido para el desayuno o el almuerzo. En un hotel, puede complementar una oferta de desayunos o brunch. En un bar de zumos, permite crear smoothies y bebidas afrutadas.
Su color intenso también puede utilizarse como elemento diferenciador en una carta o en recetas pensadas para las redes sociales.
Receta de smoothie bowl de pitaya:
Tiempo de preparación: 5 minutos
Porciones: 1 bol
Los ingredientes que necesitas:
- 2 dosificaciones de pitaya congelada (200 g) Nossa!
- 1 cucharada de endulzante natural (miel, sirope de agave o sirope de arce)
Para los toppings:
- Granola
- Almendras laminadas
- Trozos de mango fresco
Preparación del smoothie bowl de pitaya:
Preparar la base:
- Saca las dosificaciones congeladas unos minutos antes de triturarlas.
- Añade las dosificadores y el endulzante a una batidora. Tritura hasta obtener una textura cremosa. Si es necesario, añade un chorrito de agua o de leche vegetal para facilitar la mezcla.
- Servir:
Vierte la preparación en un bol.
- Añadir los toppings:
- Añade granola crujiente, almendras laminadas y trozos de mango para lograr un equilibrio perfecto entre texturas y sabores.
Para degustar de inmediato para disfrutar de la frescura y de todos los beneficios de la pitaya.
Una base colorida para enriquecer tu carta
La pitaya permite a los profesionales diversificar fácilmente su oferta con una receta visual, afrutada y fácil de personalizar. Según el posicionamiento de tu establecimiento, puedes variar los toppings, las frutas frescas o las combinaciones de sabores para crear tu propia firma.
También puedes combinar la pitaya con otras frutas tropicales u ofrecer varias bases de bowls en tu carta.
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